El primer borrador.
Como ya hemos venido viendo a lo largo de varios de los post que he publicado, siempre menciono que lo primordial antes de escribir una historia, simplemente es el borrador, el cual tiene todo el derecho a estar plagado de imperfecciones, porque se debe tener en cuenta que en el borrador te estás contando la historia a ti como el autor de la obra como una manera de entenderla, para que luego la adaptes mejor y puedas hacerla entendible para tus lectores.
Este detalle es porque tú, como el autor de la obra, vas a entenderla mejor que nadie; pero no es así con tus lectores.
Además, por esas razones es que muchos consideran la escritura y creación de historias como algo estresante, en primer lugar puede ser porque apenas empiezan. Pero la segunda que creo que es la más acertada es que quieren una historia instantánea, omitiendo el borrador y que esta sea perfecta al primer intento de ser escrita. Se basan más en la perfección del primer intento que del proceso que esta conlleva. Un borrador debe ser imperfecto por naturaleza. Incluso se pueden cometer errores de ortografía y puntuación, puede que sea por descuido, pero si ya las tienes bien claras o tienes herramientas que te guíen como un procesador de texto (porque muchos hacemos los borradores a mano), entonces no habría problema en ese aspecto. Luego debe ser mandada a revisar por varias personas y no necesariamente por gente muuuuy profesional, pero sí gente que te guíe y te diga de forma objetiva sus opiniones, recordando siempre que se deben tomar en serio ciertas críticas.
Puedes recibir ayuda de, por ejemplo, profesores, personas que ya tengan un transcurso (a mediano o largo plazo) significativo y te ayude a identificar ciertas fallas que tiene tu obra, o simplemente puedes estudiar y practicar por tu cuenta. En mi caso, me gusta estudiar y aprender cosas nuevas que me ayuden a mejorar en mis historias y escritos.
Por otro lado y volviendo un poco más arriba de lo que venimos hablando de que a muchos les parece estresante la literatura por el hecho de que «no tienen la inspiración» o el "talento" para escribir, es que a veces solemos ser muy instantáneos, es decir, que queremos todo cuanto antes sin pensar en el proceso que se debe pasar, y que al primer reto nos rendimos y dejamos ese pequeño sueño porque no logramos lo que queríamos, o por una mala crítica que nos hicieron respecto a nuestras historias. Son puntos y se pueden decir que sufrimientos que afrontan los escritores en su día a día a parte de otros como el rechazo editorial o un bloqueo de escritor. Y lo digo porque no es la primera vez que me pasa, y como una vez dijo un sabio: "El día de la siembra no es el mismo de la cosecha".
Ahora sí, a lo que vengo en este nuevo post es que sepamos identificar y más o menos sacarle una conclusión al por qué podemos llegar a abandonar o que tu borrador no te puede llegar a convencer del todo, y en casos graves a que pienses que la historia no es buena.
Te preocupa mucho que no sea buena al principio.
Como ya he mencionado, el borrador es lo que te cuenta la historia a ti y te la estructura de una manera para que TÚ mismo puedas entender TU historia. Es como una guía. En primer lugar, debes tener la planificación más previa de todas, empezando sobre qué va a tratar la historia, los personajes, el género, qué tan larga va a ser, si va a ser una novela o un cuento, etc. Y que es muy importante saber que una planeación previa y un borrador no son lo mismo. Te explico:
-La planificación previa se fundamenta en saber qué vas a contar, de qué manera, en que época, género, etc. Esta debe tener como mínimo los personajes que van a vivir lo que quieres narrar, qué personalidad les vas a dar, algo de su pasado, sus etapas... Con esta solamente escribirás lo que quieres que valla.
-En cambio, el borrador es donde ya teniendo esa planificación sueltas todo sobre el papel dándole un orden específico de cómo se narran los hechos a lo largo de la historia, desde el momento en que empiezas hasta cómo termina. Mientras que en este organizarás todas las ideas siguiendo la regla para contar historias: inicio, nudo y desenlace (aunque pueden haber más actos).
Ahora, se nos hace más obvio e importante hacer una planificación donde averiguas qué vas a contar en vez de empezar con el borrador y atacar de una vez sin antes saber qué vas a transmitir.
No disfrutas del proceso.
Muchos estamos de acuerdo en que la parte más divertida de este proceso es la primera creación, es decir, el borrador. Pero cuando llega la hora de editarlo, nos resulta en un dolor casi físico el hecho de tener que eliminar diálogos, párrafos, personajes que pueden que no se necesiten o incluso capítulos completos por amor a tu obra y por la propia salud mental de tus lectores🙂.
Esto se nos convierte y que he sacado una conclusión de que los escritores somos un poco egoístas: creemos que los lectores van a entender nuestra historia tal cual como nosotros las escribimos, y salimos con la excusa de que «así me expreso y es algo que no podrán cambiar». Si hay algo que debemos tener en cuenta entre tantas otras cosas, es que un autor debe hacer que su libro, de un modo u otro, sea de fácil compresión para cualquiera y según los conocimientos que tenga la persona, porque también influyen mucho la cultura, la edad, qué tanto lee y su experiencia.
No le das importancia a tus personajes.
Cuando llega a un punto donde tus personajes no te importan, es algo ya grave que se debe corregir inmediatamente, porque estos son el alma, corazón y vida para tu historia. No basta a que tengas la novela o el cuento con la mejor trama, el mundo mejor desarrollado, el mejor sistema de poder, las más increíbles criaturas o los mejores dotes literarios que tengas. Sin personajes, no hay historia. No habría quiénes hacen de la historia ser lo que es.
Hago un paréntesis aquí, y es que los malos actos de los personajes son la verdadera historia. Pero de esto ya hablaré más detalladamente en otro post.
No habría emoción, los lectores no encuentran una razón por la cual leer. Porque, repito una y otra vez, los personajes son, a la vez, los que VIVEN y SON la historia.
Te preocupas por los simbolismos en un principio.
Puede que quieras dar un mensaje que se quede en la memoria de muchas personas. Entonces incluyes una escena o un personaje especial con el que quieres expresar y transmitir esa enseñanza. Pero no sabes de qué manera hacerla, pero sabes y quieres que sea ESE en específico quien de el mensaje.
A lo que quiero llegar con esto, es que te enfoques más en terminar de escribir el borrador y luego analices bien los simbolismos para así que cobren vida. Y como apenas es un borrador, todavía tienes la oportunidad de hacer que esa idea encaje bien para que no sea incierta o sacado de la nada, por el hecho de que todo en una historia debe estar bien fundamentada en algo claro y conciso: nada de cabos sueltos.
Incluso pasa con las que no tenías intenciones de que fueran importantes y terminaron siendo más significativa que la que sí querías que lo fueran y que la forzabas a que debían serlo.
Falta de descripciones.
Este también puede ser un factor importante al que hay que prestarle atención si es que tu borrador no te gusta. No olvidemos que con las descripciones el lector puede empezar a empatizar con el personaje cuando aprenda lo va conociendo, y más adelante el personaje mismo se va mostrando al lector por su propia cuenta.
Estos pequeños pero efectivos consejos podrían ayudarte a identificar la razón por la que a veces tu borrador puede que no te guste o no te llegue a convencer del todo.

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