Cosas que molestan a todo escritor.
Siempre que nos proponemos algo a realizar y le ponemos todo nuestro empeño, nunca hace falta las personas que se oponen rotundamente a esa meta en particular, sea porque no da estabilidad económica, es un trabajo mal visto o porque es una ley que en las familias deban seguirse los patrones que se han venido dejando a lo largo de las generaciones.
La escritura es una de ellas...
Siempre habrán personas que saldrán con semejantes cosas, y más que enojarnos con lo que dicen (con respecto al título del post) no debe ser motivo de desánimo. Un sabio una vez dijo: "Si alguien menosprecia tus ideas, diciéndote que son tontas, ignóralos. Recuerda esto: una idea tonta que funciona no es una idea tonta".
-Graham Ross.
Los escritores se mueren de hambre.
En primer lugar, ser escritor es un trabajo tan honorable como un arquitecto, un médico, un músico, un ingeniero, entre otros. En segunda, todas las labores que se tienen de vez en cuando y cuando apenas se están haciendo visibles en el campo que están desarrollando, pueden llegar a sufrir de problemas económicos en un principio. Pero eso no significa que la carrera que estudió o la labor que ejerce sea mala.
Esto se debe también a la idea rara que tenían los escritores románticos de que tenían que pasar por terribles sufrimientos, entre ellos pueden ser creativos, económicos, familiares. Pero creo que únicamente los problemas que se nos atraviesan son el bloqueo de escritor y nosotros mismos.
Con eso, según ellos, harían un buen texto que sería amado y reconocido en la época y perduraría por los siglos.
Escribir es un trabajo muy fácil.
Esto claramente puede llegar a salir de los labios de aquel que nunca se ha esforzado por hacer una historia, porque esta requiere de tiempo, paciencia, planificación, organización, aceptación de que nuestras historias no son perfectas, y muchos otros aspectos, además que si se quiere ser reconocido diría que es más la calidad sobre la cantidad. Puede que hayas escrito mil novelas sin ponerles dedicación, pero la cosa es diferente cuando, aunque sean tres o cuatro historias con una gran construcción literaria, valen más que cualquier otra.
Los escritores no necesitan editar sus obras.
Si es que has visto el post sobre el primer borrador, sabremos que es completamente necesario hacer una edición al libro que vayas a publicar. No es lo mismo que leas una obra bien editada hasta el más mínimo detalle porque el autor se preocupa de que su obra sea entendible. Algo que la hace muy diferente de su borrador, porque en esos el escritor sólo se cuenta la historia a sí mismo. Además suele ser fatigante el hecho de que se deba tener que pasar varias páginas con palabras repetidas o ausentes de sinónimos o con una rica variedad de vocabulario, leer un párrafo entero con un tanque de oxígeno directamente conectado a los pulmones porque no tiene pausas o signos de puntuación, la ortografía es horrible (puede que sea por descuido), falta de sentido, coherencia y cohesión entre párrafos (porque solemos saltar ciertas partes, o al menos yo, para continuar otra, sea porque estemos bloqueados o porque nos importa más una parte que otra...) Y la lista aún continúa.
Ni el libro del escritor más avanzado se ha salvado del temible proceso de revisión, eliminación y edición.
Que te comparen con otros escritores.
Esto empeora cuando esos escritores x son mucho más experimentados que nosotros que, bien apenas estamos empezando y dando tiernos pasitos en el mundo de la literatura, y ellos llevan más años de experiencia que nosotros. A nadie, absolutamente nadie, le gusta que lo comparen. Yo detesto eso: que me comparen con alguien, pero también que a alguien lo comparen conmigo. Por ambos lados lo veo horrible.
Puede que al principio nadie nos esté apoyando porque no creen en nuestro potencial. Pero lo satisfactorio viene cuando ya logramos lo que teníamos en mente por proponernos, y que este no sea motivo para alimentar tu ego, sino que sea un ejemplo de constancia y superación, porque para llegar a algo nadie se salva de pasar dificultades. En estos momentos incluso la familia llega a desconfiar, por eso muchos exitosos como Elon Musk confiesan que en el mundo del trabajo no hay amigos: "...toma tu pago y vete a casa".
Ponerte metas a corto plazo.
Puede que Stevenson haya escrito "El Extraño Caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde" en 6 días, pero nosotros no nos podemos poner este tipo de metas si es que lo que piensas es escribir una novela más o menos larga que sabes que tomará tiempo, necesita una planificación muy detallada y que debe revisarse bajo un microscopio todo lo que digas, que tiene personaje que necesitan de constante atención en sus acciones... Ya saben de lo que hablo. Si nos ponemos metas que prácticamente serían imposibles para nosotros resultaría en que nos estamos haciendo mal y nos estamos llevando la soga al cuello: esto quiere decir que nos desanimemos porque no somos capaces de escribir una novela con más de treinta personajes, un mundo muy complicado con mucho de qué hablar, el lore de cada cosa, sistemas de poder que ni tú mismo comprendes, y así nos hacemos a nosotros mismo una trayectoria digna de ser sufrida por escritores novatos.
Dudar de las capacidades que tenemos.
Para responder a una pregunta que me he estado haciendo es que cualquiera puede ser escritor, pero muy pocos llegan a convertirse en profesionales y que les alcance para mantenerse de la escritura, esto porque es un trabajo que requiere tiempo, paciencia, dedicación, planificación, esmero y un gusto particular por eso que de algún modo te hace feliz.
La escritura no es fácil: el hecho de que debas luchar por sobresalir en un mundo de tantos autores que ya son profesionales, es duro, pero hoy en día resulta un poco más fácil por el hecho de que tenemos más opciones de publicación para elegir que únicamente por medio de una editorial.
Todos tenemos miedo de probar cosas nuevas, pero si eso nos impide a que demos un paso y nos impulse a maquinar para llegar a esa meta que tenemos, entonces ya sí sería empezar a evaluar si en verdad lo que quieres es llegar a tener una vida de escritor reconocido mundialmente, pues de eso se trata: muestra tu trabajo.
Muchos escritores de hoy en día se han hecho populares gracias a plataformas como Wattpad o redes sociales en las que comparten su contenido a través de Instagram, Facebook o incluso YouTube. Pero se tienen otras opciones como la autopublicación, la cercanía con personas populares o importantes, redes sociales, etc. Pero lo que sí te digo es que lo tengas disponible en un medio digital por si no tienes la opción de tenerlo de manera física y que se pueda expandir por el mundo, algo bastante obvio.
Para concluir, este tipo de personas muy probablemente lo que hacen es seguir un mismo patrón al igual que su familia: no sé arriesgan por diversos factores como el miedo al fracaso, la falta de constancia para dedicarse a otra cosa, la perspectiva sobre otro tipo de trabajos como el arte, entre muchas otras. Es decir, no salen de sus comodidades y prefieren estar trabajando de manera mediocre, esto pasando en cierto tipo de casos. No está mal ese pensamiento. Lo que sí veo mal, es que se pongan de criticones cuando, si es que lo llegaran a intentar, ni siquiera pueden alcanzar el nivel que tú haz logrado, y vuelo a repetir: no es para alimentar tu ego, pero hay que empezar a diferenciar entre cosas ganadas por trabajo duro y cosas raras que la gente inventa de que nos jactamos o que somos unos suertudos por haber alcanzado lo que creíamos e hicimos realidad. Ese es el principal problema de la gente, y que, lamentablemente, pueden llegar a ser incluso con miembros de la familia.
Por eso mismo importa que disfrutes de tu proceso, que las únicas críticas constructivas que te afecten sean las tuyas, en un buen sentido, porque si nos damos consejos (de tú a tú, digamos), es porque son para mejorar. Pasa mucho algo llamado el síndrome del impostor (y me pasa mucho, confieso), que es cuando una persona no es capaz de reconocer sus logros, virtudes o talentos, pensando que son un fracaso y no merecen los éxitos que tienen.
Entonces, a lo que quiero llegar es que habrán infinidad de cosas, circunstancias, personas, entre otras cosas más que te llegarán a impedir que sigas adelante, pero hay que recordar ciertas palabras que motivan la mayoría del tiempo: eso hago yo. Lo que resulta en que "lo que limita la acción, es más lo que lo impulsa a realizarlo".
Nunca te olvides de disfrutar del proceso, de dejar de mirar relojes ajenos: ve a tu propio ritmo. Nunca olvides que yo, Esther Martínez, no soy responsable de darte ánimos: sé tú quien te los das; cuida de que las críticas te hundan, y, sobre todo, muchos autores pasaron incluso peores cosas de las que puedes imaginar... o bueno, más o menos. Pero descuida, estarás bien...
🌟 SOBREVIVIRÁS🌟

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