Cómo no escribir el desarrollo de tu historia.
Todos sabemos que para hacer una historia, primero tendremos que pasar por algunas cosas que bien nos impidan o nos impulsen a que podamos terminarla, pero esto es apenas el comienzo, pues muchas personas no se logran convencer cuando su historia apenas es un formato de borrador, y, antes del borrador, sabemos que se debe planificar todo al respecto de la historia como lo principal. Es por eso, que te traigo algunos consejos para poder planificar tu historia.
Siempre a la hora de que tenemos una buena idea para escribir, nos sentamos a pensar cómo debe ser esta historia: una comedia, un romance, un drama, ciencia ficción, algo de realismo, etc. Entonces, aquí te tengo el primer consejos:
Elige el género de tu obra. Este claramente será el paso más importante antes de hacer tu historia. Digamos que tienes una idea cualquiera, pero que no sabes si debe ir en un género u otro. Te puedo decir, que consultes sobre otros géneros y no solamente te quedes en uno. En lo personal, a mí me gusta explorar varios géneros, dando esto el resultado de que no tenga un género definido para escribir, porque no estoy tan de acuerdo como una escritora de género, que son aquellos que son profesionales en uno solo. No sé a ustedes si también les gustará. El punto es, que mires distintos géneros, de los que más te llamen la atención, y te gusten, claro. Ya con esto en mente, escoge ahora el que mejor se lleve contigo, pero eso sin mentirnos a nosotros mismo y meternos en algo a lo que no hemos probado, porque primero se tendría que hacer un mínimo estudio sobre el género del que va a tratar tu historia. Luego de esto, te diré que no sólo pienses en el género que a ti más te guste, sino en parte también con la que la historia se pueda llevar mejor.
Me explicaré en este punto. Digo, que al tener una idea esta misma será expuesta a todos los géneros literarios que se tienen, pero sólo uno podrá ganarlo. Es importante que también, como dije, se lleve bien con el género. Por ejemplo, si quieres tratar sobre la historia de la destrucción masiva de un país entero (nada más una simple idea y nada que ver con un spoiler de una de mis historias, por supuesto), el género de esta, por más lógico que sea, no va a ser algo de fantasía o humor. Si se trata de LA DESTRUCCIÓN DE UN PAÍS ENTERO, este tendrá que ser, por obligación, con una narrativa y un género como el realismo o la ciencia ficción, por darle seriedad a la historia y no hacerle una clase de burla hacia ella. Lo mismo pasa con temas serios, dándoles el debido respeto que se merece sobre los temas que habla.
Tomemos este como el punto más, más importante, y ese es que no escribas el desarrollo de tu obra sin una planificación previa. Será aquella que te permitirá tener siempre en mente sobre un inicio y un final tentativo para la historia. Esto, evitando a que te quedes atascado en ciertas partes de ella y, en el peor de los casos, la abandonemos por una falta de preparación por nuestra parte. ¿Ahora ven lo importante que es escribir sin afanes en terminarla?.
Empieza con preguntas claves. Algunas preguntas claves serían estas:
-¿Quién/es?: Tu/s Personaje/s.
-¿Qué?: Lo que estos quieren lograr, o también el conflicto con el que lidian en toda la historia.
-¿Por qué?: Las razones por las que quieren y deben lograr ese objetivo.
Comúnmente, los personajes consiguen siempre sus objetivos, pero en casos particulares no sucede así. Esto se puede ver bastante en el ánime, donde, si los personajes no logran sus objetivos, las consecuencias suelen ser elevadas a nivel mundial. Esto mismo pasa, ya sabemos, en las Dos Guerras Mundiales, la Guerra Fría, Guerra de las Coreas, de Vietnam, y la lista continúa hasta estos días entre Rusia y Ucrania. Pero, ¡vamos!, ¡no creo que tenga mucho que ver el hecho en conflictos así con historias!.
En contextos como esos ya de por sí se sabían las consecuencias, como en la II Guerra Mundial, el peor conflicto de la historia de la humanidad, donde, si el partido del cual ya todos conocemos del tercer Reich alemán, Alemania Nacionalsocialista, ¡o simplemente los Nazis!, ¡sin más enredos!, ganaba, entonces las consecuencias serían fatales, afectando, claramente a... todo el mundo. No por exagerar, pero ya se hubiera tenido hasta la tercera guerra mundial, aunque esto lo vino a hacer casi la Guerra Fría que ya conocemos en la URRS (Unión de República Socialista Soviética) y Estados Unidos. Otros ejemplos como exilios masivos, ausencia de derechos y libertades individuales, entre otros.
Tendríamos también por destacar la otra pregunta clave sobre ¿Dónde?, ¿Cómo? y ¿Cuando?. También que, a parte de estas preguntas claves, tengamos siempre en cuenta cosas como ¿Quién es el principal y mayor antagonista?, ¿Por qué lo hace?, ¿Qué quiere?, etc; preguntas sobre el mundo en donde se desarrolla la historia, personajes secundarios...
Un foco en el conflicto. Esto se refiere a que desarrollemos las partes de más tensión en la historia, porque son estas las que, aveces, causan un gran impacto en los personajes, dándonos un Arco de Personaje, viéndolo desde un principio hasta ese punto donde llegó, pero que los arcos de cada uno de ellos, más que todo los protagonistas, continúan hasta el final para no dejar todo flojo.
Si queremos un buen arco de personaje, es necesario que lo sometemos a todas las situaciones que vallas a poner en la obra. De nada sirve que pongas a un personaje algo tímido a que le haga frente a uno de sus mayores miedos; quizás, hablar en público, en una reunión, debe dar un mensaje urgente a todo un pueblo, etc; este, cómo ya he dicho en post anteriores, no se tocará el corazón porque así lo quieran los lectores. Una de las mejores maneras que tengo para hacer personajes es que, cuando estén creados, es importante que los dejemos actuar a libre albedrío de sus características. Quiero decir, algo que denominé hace poco, es que déjalos hacer lo que bien les venga en gana, siempre guiándose uno de lo que decidiste en cómo será, por qué lo hace o cuál sería su respuesta a una petición que le hagan. Ve llevándolos así hasta el final, recordando los cambios que tengan; si en esa petición a la que antes se negaba llega a tener otra perspectiva y la considera conveniente; esto, según la situación.
Ahora en este punto vendrá lo que es El borrador de tu historia.
Lo más recomendable es que hagas tu borrador lo más rápido posible y todas las ideas, las cuales ya planteaste, y descárgalo todo sobre el papel. Ese será tu borrador. Por eso era importante hacer una planeación antes de escribir.
Lo importante de un borrador es que esté va a servir de base para la verdadera historia.
En este momento es donde todo se empieza a volver algo aburrido, que es la edición.
El momento de escribir el borrador puede llegar a ser el punto más divertido, porque es el escribir todo, pero que luego llega el momento de editarlo, y algo que llega a doler físicamente es: borrar. Sea una frase, diálogo, párrafos o incluso capítulos completos es algo que hemos tenido que hacer por el bien de nuestra obra, sea porque no da alguna información relevante y solo está de relleno (algo que hablaré en otro post)... La edición de la obra no es un punto tan divertido, porque nadie dijo que lo fuera. Sin embargo, esto nos permite a que seamos autocríticos, y deberíamos saber cuán bueno nos hace eso para nuestro crecimiento personal, además de que somos conscientes de la responsabilidad que tenemos de dar coherencia a nuestros lectores; esencial para el desarrollo y crecimiento de un escritor, permitiéndole identificar fallas y fortalezas en su obra. Todo esto nos tendría que llevar entonces a separarnos de emociones personales en el proceso de autocrítica. Debemos estar preparados para adoptar una mentalidad crítica y objetiva al momento de evaluar nuestro propio trabajo. Siendo nosotros los escritores, que conocemos a la perfección nuestra obra, debemos meternos en la labor de corregirla por el simple hecho de que nuestros lectores nos tienen confianza y toda la fe en nosotros para hacer un libro que les encante.
La autocrítica no solo permite el beneficio del escritor individual, sino que también contribuye a la calidad de la producción literaria.
Nada debe parecer suelto en la historia, porque de lo contrario y sin darte cuenta te estarás contradiciendo en ciertos puntos. Cada hecho, cada personaje y cada cosa que consideres que debe tener una buena profundización, haz su desarrollo de manera que ya no dudes en que puedas llegar a contradecirte con respecto a ella y se pueda averiguar siempre con especulaciones o datos ya declarados en la lectura que se hizo respaldada con evidencia.
Sigue siempre la estructura. Deberá haber un inicio, un nudo y un desenlace, esto como la regla principal; pero ni siquiera eso, es lo más obvio que debe haber en una historia, porque puede que haya un inicio, pero sin un nudo no lo hará una historia sino una anécdota, lo que tampoco nos llevará a un desenlace.
Por último, necesitas que Trabajes en tus personajes. Si bien te diré que cuando vallas a hacer tu primer borrador, los personajes son el alma de tu historia. Al final de todo esto, son ellos los que le dan idiosincrasia al texto. Ni la trama, ni la contrucción del mundo, puede jugar un papel tan importante como este. Si no muestras amor hacia tus personajes mientras creas el borrador, entonces habrás olvidado el valor que tiene tu obra por muy encima de ser un montón de letras.

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